
El periodista Jordi Pérez Colomé (Barcelona, 1976) eligió Twitter para montar su propio medio de comunicación. Especializado en política internacional, comenzó a contar la revolución árabe utilizando los mensajes de 140 caracteres. Sus comentarios han sido tan valorados que en muy pocos meses ha conseguido que alrededor de 5.000 personas le sigan (@jordipc). A primeros de mayo visitó Siria y tuiteó lo que veía en las calles.
También es autor del blog de política americana e internacional Obamaworld y director adjunto de la revista El Ciervo. Edita, corrige y adelgaza textos desde hace más de diez años. Ha escrito otros dos libros: “Adiós, Gongtan” y “En la campaña de Obama”. El próximo día 24, impartirá un curso en la Asociación de Periodistas de Aragón sobre cómo escribir claro (aparagon.es).
Pregunta. ¿Por qué apuesta por el viejo periodismo de ver y contar?
Respuesta. Por dos motivos: nadie lo hace en español y es el que más me gusta. El periodismo es explicar lo que pasa. Solemos contar lo que deciden los gobernantes. Así, cuando decimos que el presidente de Irán cree tal cosa, imaginamos que todos los iraníes están de acuerdo y que son como su presidente. No es exacto. Siempre que me preguntan cómo son los chinos o los americanos, solo puedo responder que “hay de todo”. El reto del buen periodismo es descubrir y describir esos matices. Tengo la suerte de que en España es un género olvidado. Cuando salí de los medios tradicionales, necesitaba un género donde ofrecer algo distinto. No pude dar con uno mejor que ese “viejo periodismo”.
P. Después de tanto viaje, ahora publica información en Twitter, la pone en contexto, confirma su fiabilidad y la facilita a sus seguidores, ¿es ese el proceso de trabajo?
R. Sí. Los dos principales defectos de twitter son los rumores y la opinión barata. Hay espacio para dar información pura, sin alardes. No es tan fácil. Es trasladar a Twitter otra cosa que el periodismo ha hecho siempre: escoger qué es lo importante entre todo lo que ocurre, comprobar que sea cierto y contarlo de un modo que el lector comprenda su valor. Twitter permite hacer eso de un modo nuevo. Si el público se ha movido hacia las redes sociales no veo por qué los periodistas no podemos ir con ellos e intentar seguir haciendo lo de siempre en un medio nuevo.
P. ¿Cuántas horas dedica al día a Twitter?
R. Todas las que puedo. Depende de otros trabajos y del ritmo de las noticias ese día. Pueden ser dos o tres horas o doce.
P. Se ha convertido en una fuente de información diaria para miles de personas. ¿Cuál ha sido el incremento de seguidores en estos últimos meses?
R. Se ha multiplicado por diez en seis meses. Tuve la suerte de que el descubrimiento de que Twitter podía servir para hacer periodismo me pilló trabajando.
P. ¿La limitación de los 140 caracteres hace que en Twitter se expliquen mejor las cosas?
R. Sí. El límite de espacio es un gran método para escribir claro. No lo garantiza, lo anima.
P. ¿Me puede poner un ejemplo de qué es escribir claro?
R. El principio de “Hiroshima”, de John Hersey.
P. ¿Un consejo para que cualquier persona escriba claro?
R. Piensa antes de escribir, relee después.
P. ¿Se escribe más claro en los periódicos que en Internet?
R. No. Hay de todo en todas partes.
P. ¿Twitter es el medio donde trabaja ahora mismo?
R. Sí, y en el blog. También en otros más tradicionales, pero menos horas.
P.¿Cuál de sus tuits ha tenido más repercusión?
R. Quizá este momento culminante de un sábado por la tarde hace unas semanas: “La guerra de Libia ha empezado”.
P. ¿Un periodista puede ganarse la vida de forma autónoma, sin trabajar para los medios de comunicación tradicionales?
R. Sí, pero eso no es ninguna novedad. Hace años que hay “free-lance”. Mi intuición es que habrá más.
P. ¿Cómo se financia un viaje a Siria cuando no tienes detrás a una empresa periodística?
R. Primero, con tu dinero y luego esperas financiarlo con la ayuda de lo que puedas producir y vender desde allí. En mi caso, además, hay un grupo de lectores creciente que les interesa lo que les cuento y creen que eso cuesta dinero. Me llega a través de un botón de PayPal (un servicio de pago en Internet) en mi blog.
P. ¿Cómo va la experiencia de PayPal?
R. Bien. No me da para vivir, pero lo creé como una fuente de ingresos más en mi variada vida de periodista y cumple su papel con dignidad.
Jordi Pérez Colomé: “Los dos principales defectos de Twitter son los rumores y la opinión barata”
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