Jordi Pérez Colomé: “Los dos principales defectos de Twitter son los rumores y la opinión barata”

mayo 25, 2011


El periodista Jordi Pérez Colomé (Barcelona, 1976) eligió Twitter para montar su propio medio de comunicación. Especializado en política internacional, comenzó a contar la revolución árabe utilizando los mensajes de 140 caracteres. Sus comentarios han sido tan valorados que en muy pocos meses ha conseguido que alrededor de 5.000 personas le sigan (@jordipc). A primeros de mayo visitó Siria y tuiteó lo que veía en las calles.
También es autor del blog de política americana e internacional Obamaworld y director adjunto de la revista El Ciervo. Edita, corrige y adelgaza textos desde hace más de diez años. Ha escrito otros dos libros: “Adiós, Gongtan” y “En la campaña de Obama”. El próximo día 24, impartirá un curso en la Asociación de Periodistas de Aragón sobre cómo escribir claro (aparagon.es).
Pregunta. ¿Por qué apuesta por el viejo periodismo de ver y contar?
Respuesta. Por dos motivos: nadie lo hace en español y es el que más me gusta. El periodismo es explicar lo que pasa. Solemos contar lo que deciden los gobernantes. Así, cuando decimos que el presidente de Irán cree tal cosa, imaginamos que todos los iraníes están de acuerdo y que son como su presidente. No es exacto. Siempre que me preguntan cómo son los chinos o los americanos, solo puedo responder que “hay de todo”. El reto del buen periodismo es descubrir y describir esos matices. Tengo la suerte de que en España es un género olvidado. Cuando salí de los medios tradicionales, necesitaba un género donde ofrecer algo distinto. No pude dar con uno mejor que ese “viejo periodismo”.
P. Después de tanto viaje, ahora publica información en Twitter, la pone en contexto, confirma su fiabilidad y la facilita a sus seguidores, ¿es ese el proceso de trabajo?
R. Sí. Los dos principales defectos de twitter son los rumores y la opinión barata. Hay espacio para dar información pura, sin alardes. No es tan fácil. Es trasladar a Twitter otra cosa que el periodismo ha hecho siempre: escoger qué es lo importante entre todo lo que ocurre, comprobar que sea cierto y contarlo de un modo que el lector comprenda su valor. Twitter permite hacer eso de un modo nuevo. Si el público se ha movido hacia las redes sociales no veo por qué los periodistas no podemos ir con ellos e intentar seguir haciendo lo de siempre en un medio nuevo.
P. ¿Cuántas horas dedica al día a Twitter?
R. Todas las que puedo. Depende de otros trabajos y del ritmo de las noticias ese día. Pueden ser dos o tres horas o doce.
P. Se ha convertido en una fuente de información diaria para miles de personas. ¿Cuál ha sido el incremento de seguidores en estos últimos meses?
R. Se ha multiplicado por diez en seis meses. Tuve la suerte de que el descubrimiento de que Twitter podía servir para hacer periodismo me pilló trabajando.
P. ¿La limitación de los 140 caracteres hace que en Twitter se expliquen mejor las cosas?
R. Sí. El límite de espacio es un gran método para escribir claro. No lo garantiza, lo anima.
P. ¿Me puede poner un ejemplo de qué es escribir claro?
R. El principio de “Hiroshima”, de John Hersey.
P. ¿Un consejo para que cualquier persona escriba claro?
R. Piensa antes de escribir, relee después.
P. ¿Se escribe más claro en los periódicos que en Internet?
R. No. Hay de todo en todas partes.
P. ¿Twitter es el medio donde trabaja ahora mismo?
R. Sí, y en el blog. También en otros más tradicionales, pero menos horas.
P.¿Cuál de sus tuits ha tenido más repercusión?
R. Quizá este momento culminante de un sábado por la tarde hace unas semanas: “La guerra de Libia ha empezado”.
P. ¿Un periodista puede ganarse la vida de forma autónoma, sin trabajar para los medios de comunicación tradicionales?
R. Sí, pero eso no es ninguna novedad. Hace años que hay “free-lance”. Mi intuición es que habrá más.
P. ¿Cómo se financia un viaje a Siria cuando no tienes detrás a una empresa periodística?
R. Primero, con tu dinero y luego esperas financiarlo con la ayuda de lo que puedas producir y vender desde allí. En mi caso, además, hay un grupo de lectores creciente que les interesa lo que les cuento y creen que eso cuesta dinero. Me llega a través de un botón de PayPal (un servicio de pago en Internet) en mi blog.
P. ¿Cómo va la experiencia de PayPal?
R. Bien. No me da para vivir, pero lo creé como una fuente de ingresos más en mi variada vida de periodista y cumple su papel con dignidad.


PENSAMIENTO POSITIVO

mayo 25, 2011


Dicen que es la solución para ser más felices. Se trata de evitar los pensamientos negativos. No cabrearse, vamos. La teoría es sencilla. Basta con no dejarse llevar, por ejemplo, por la ira. Simplifiquemos: si conduciendo el coche se encuentra con un conductor que casi se lo lleva por delante en un cruce, no comience a lanzar improperios y a hacer gestos insultantes. Piense, sin que se aprecie en su comunicación no verbal, que al pobre conductor le acaban de dar una muy mala noticia y se ha visto obligado a salir pitando para llegar cuanto antes a su casa. Así, el conductor del otro vehículo casi seguro de que no se enterará de su presencia, pero estará conmigo en que tampoco lo habría hecho en el caso de que usted se hubiera puesto como un energúmeno. La principal diferencia es que habrá evitado un subidón de tensión considerable y, tal vez, hasta viva un poco más por no atacarse por cualquier fruslería.

Pongamos el pensamiento positivo a funcionar ante el acoso telefónico. Que en lugar de ser una pesadez, cada llamada se convierta en un momento de exaltación de la creatividad. Diviértase. Veamos un par de ejemplos. El primero, una llamada, un día cualquiera a la hora de la siesta.
-Le llamo para ofrecerle algo muy interesante para usted. ¿Quiere ahorrar en su factura telefónica?
-No, no quiero ahorrar en la factura. Me gusta gastar por teléfono.
-… No me lo puedo creer…
Tras una carcajada, la operadora colgó

Otro día. Sábado, 23 abril 2011, 13,30 horas.
-Señor, soy Victoria XXX de la compañía XXX. Le llamo para que se pase con nosotros y pueda ahorrar de lo que le paga a su compañía telefónica.
-Sí…
- ¿Me puede decir si tiene usted ordenador?
-Lo siento. No puedo darle ninguna información porque soy agente secreto.
-Señor, aunque sea usted agente secreto también querrá ahorrar en el gasto del teléfono.
-No, porque me paga el teléfono el CNI.
-Ah, en ese caso, muchas gracias.
Y colgó.
Me aseguran que hacer que cuelgue un operador telefónico, presunto acosador, es comparable a una victoria en el guiñote o en el futbolín. En algunos casos puede llegar a estimular las endorfinas tanto como una hora de hacer deporte. No digo que haya que esperar las llamadas para divertirse, pero como el abuso telefónico no amaine, tal vez lo inteligente sea apostar por el pensamiento positivo. Vamos a probarlo.


Obsolescencia

octubre 10, 2010


El reloj es uno de los primeros elementos tecnológicos que entraron en nuestras vidas. De los de cuerda se pasó a los automáticos y, después, llegaron los de pilas. En el reloj se fueron instalando otras funcionalidades: calculadora, juegos, agenda… En muchas casas se guardan como oro en paño relojes que utilizaron los abuelos, pero no siempre se han recogido los que incorporaron el caucho. Con ellos llegó el “usar y tirar”: relojes baratos que no pasaron a la historia familiar como los de cuerda. Sin embargo, esos relojes de menor precio forman parte de los primeros recuerdos tecnológicos. Seguro que no se ha olvidado del que aparece en la foto. Me refiero al reloj Casio F-91 W, tal vez el más popular de los relojes, que todavía hoy se puede comprar por poco más de 9 euros. Salió al mercado en 1991 y fue uno de los regalos más habituales para los que hacían la primera Comunión en el principio de la última década del siglo XX.

Vuelven los Casio. Me dicen que los ha puesto de moda Sara Carbonero. Ahora se pueden comprar en plata, oro y distintos colores. Los Casio Vintage salen más caros. El auténtico, en negro, es barato y se puede considerar como una joya de la tecnología. Lleva luz, cronómetro, alarma, señal horaria, resiste al agua (pequeñas salpicaduras o inmersiones poco profundas) y tiene una buena precisión porque se retrasa como mucho 30 segundos al mes. Pero lo mejor es que no consume casi nada. Una batería puede llegar a durar, según explican en la Wikipedia, siete años. Y, además, sólo pesa 21 gramos. Toca rebuscar en los cajones y conseguir una pila nueva para el Casio F-91W. Después de ponerlo en hora, recuerde que presionando el botón derecho durante más de treinta segundos aparece en la pantalla la palabra “Casio”.

Abrumado por la fiebre de obsolescencia que ayuda a financiar el sector tecnológico, el veterano Casio, con más de 19 años en el mercado, reconforta y ayuda a creer que el sentido común puede imponerse a las modas generadas por la mercadotecnia. Muchos fabricantes realizan un lanzamiento anual de un producto que apenas mejora desde el punto de vista tecnológico. Algunas veces, las mejoras no son ni siquiera necesarias para el usuario. La guerra de los píxeles de las cámaras fotográficas es uno de los mejores ejemplos. La mayoría de los que empleamos una cámara digital no necesitamos imágenes con un tamaño superior al que puede proporcionar una cámara de ocho o diez megapíxeles. La tecnología superflua encarece el producto. Si le sumamos la necesidad de estar a la última, la inversión en cualquier aparato resulta difícil de justificar. Salvo que sea un capricho, claro
Publicado el día 10 de octubre de 2010 en Diario del AltoAragón


La ternura de Labordeta

septiembre 19, 2010

Entrevista completa en PDF Labordeta


Jenofonte y Twitter

septiembre 15, 2010

En 2003, Joaquim Ibarz llevó unos melocotones de Zaidín a Enrique Serbeto, que pasaba las vacaciones de verano en su pueblo, Castejón de Sos (Huesca). Así empezaron las cumbres veraniegas de periodismo de altura que cumplieron ocho ediciones la semana pasada. Ibarz es el decano de los corresponsales españoles en América Latina y trabaja para La Vanguardia. En julio le concedieron el ‘María Moors Cabot’, el premio que otorga la Universidad de Columbia. Serbeto es el corresponsal de ABC en Bruselas, donde ejerce de castejonense, como antes hizo en Moscú o en México.

Siempre me ha parecido curioso que una zona con tan poca población haya producido un número tan alto de periodistas. Además de Serbeto, y sólo por citar a algunos, Milagros Pérez Oliva, que ahora es la defensora del lector de El País, nació en Eriste; la familia de Miguel Mora, corresponsal de El País en Roma, proviene de Chía; Santiago Costa, director de redacción del diario Segre de Lérida, es de Campo. Con tan magnífica nómina de colaboradores, no resulta difícil que la cita agosteña de Castejón de Sos, donde Marcelino Iglesias comienza el curso político, se convierta en una reunión distendida para hablar del mejor periodismo.

En la edición de 2010 se ha homenajeado a Joaquim Ibarz, un veterano profesional que lleva casi treinta años informando a los lectores de La Vanguardia de cuanto acontece en América Latina. Como Ibarz destacó en su intervención, después de tantos años escribiendo para el papel, le han concedido el ‘Moors Cabot’, el premio más importante de su carrera (por ahora), entre otras cosas, por el blog que publica en la edición digital de su periódico, que para muchos se ha convertido en un puente entre América y Europa.

Los corresponsales y enviados especiales también hablaron de lo que no les gusta del periodismo que viene. Hasta la llegada de Internet, el corresponsal trabajaba de forma más pausada en su crónica. Ahora, la noticia aparece en la web y el papel queda, cada vez más, para el análisis, el comentario y, en general, para la información de cocción lenta. Esa nueva distribución, sumada al ahorro de costes en la elaboración de las informaciones, hace, para algunos, que el periodista se convierta en una especie de McGiver que tiene que grabar el audio y el vídeo, hacer las fotos, tuitear los titulares, redactar unas líneas apresuradas para la página del periódico en Internet y escribir una crónica distinta que aparecerá impresa en papel al día siguiente. Con humor, Alberto Sotillo, periodista de ABC, se quejaba en Castejón: “Si el historiador griego Jenofonte hubiera tenido que tuitear, no le habría quedado tiempo para escribir la ‘Anábasis’”.

Publicado en Diario del AltoAragón el domingo 5 de septiembre de 2010.


Cuentas por pagar

agosto 29, 2010

Explica George Plimpton, en una memorable entrevista que realizó a Ernest Hemingway para ‘The Paris Review’, que el escritor guardaba en un sujetapapeles las cuartillas que empleaba para escribir. En la pestaña, donde se podía leer “Cuentas por pagar”, no almacenaba las facturas pendientes sino las hojas en blanco. Al fin y al cabo, muchas veces las cosas no se utilizan para el fin que fueron creadas.

Algo así debe (o debería) pensar Eric Schmidt, el patrón de Google, una empresa que poco a poco va perdiendo átomos de “guay” y comienza a dejarse pelos en la gatera. Agosto no ha sido un buen mes para Google. En una “ida de bolo”, que es cuando las neuronas deciden no seguir las instrucciones del GPS convencional, el señor Schmidt dijo que “los jóvenes tendrán que cambiar de identidad para escapar de un pasado digital lleno de juergas, que ahora se registra con absoluto detalle en las redes sociales como Facebook”.

El patrón de Google considera, por tanto, que se puede borrar de un plumazo la etapa juvenil cambiando de nombre. El (o la) crápula de otrora, pasa a ser un angelito con expediente académico publicable en Linkedin para encontrar trabajo o, si es el caso, mejorarlo. Con un pequeño gesto (el cambio de nombre) bastará para tener una nueva personalidad digital. Y otra nueva si las cosas se complican. Y otra más si se vuelven a complicar. Y así cuantas veces se quiera borrar el pasado digital. De locos, ¿no?
Puestos a hacer de gurú, Schmidt también predijo, en la entrevista que publicó The Wall Street Journal, que en el futuro Google sabrá mucho sobre sus usuarios. Tanto que “será capaz de ayudarles a planificar sus vidas”. No será tan grave como parece: bastará con preguntarle a Google para saber qué es lo que tenemos que hacer.

Unos días antes de las declaraciones de Schmidt, Oracle presentó una demanda contra Google por violación de patentes de Java, a través de su sistema operativo para móviles Android. En los primeros días de agosto, anunciaron que cerraban Google Wave, la aplicación que sacaron para revolucionar el mundo de las comunicaciones en Internet, no les ha funcionado. El motivo, según reconocieron con modestia, es porque “la gente no está preparada para la revolución tecnológica que se avecina”.

Como en 450 palabras no cabe todo lo que le ha pasado a Google en agosto, terminaré con la investigación, que ha abierto el juzgado nº 45 de Madrid, sobre la información de redes wifi que los “coches negros” almacenaron mientras recorrían las calles de medio mundo tomando fotografías para Google Maps y que, al parecer, también grababan datos de las redes.

Publicado en Diario del AltoAragón el día 29 de agosto de 2010


CAPARRÓS – Enero, 2003- IV Congreso Periodismo Digital

agosto 22, 2010

TECNOLOGÍA Y FELICIDAD

agosto 22, 2010


Aunque sabe que el dinero no da la felicidad, Eric Weiner, autor de “La geografía de la felicidad”, compró una cara estilográfica Lanvin en Qatar. “Mi Pluma Ridículamente Cara”, que es como la llama Weiner, le proporcionaba un intenso placer que “disminuirá, según Ruut Venhoven y el resto de los expertos en felicidad, con el tiempo. Ansiaré una pluma mejor y más cara, presa de la cinta de correr hedonista”.

El autor reconoce que los expertos se equivocaron de medio a medio porque la disfrutó tanto tiempo como la tuvo. “Que fue exactamente nueve días”, porque la perdió en un taxi en Nueva York o en un trasbordo en el aeropuerto de Heathrow. En lugar de comprar una pluma más cara, Weiner optó por regresar al pasado. “He vuelto al Bic de noventa y nueve centavos. No tiene peso ni estilo. No dice nada sobre mí. Es sólo un boli. No le pido nada más y por eso, sospecho, nos llevamos tan bien”.

Apple lanzó el primer iPhone el 29 de julio de 2007. El pasado 7 de junio presentó el iPhone 4. Así, en tres años han comercializado cuatro modelos distintos. A más de un teléfono por año, los enamorados de la tecnología que quieren estar a la última lo tienen complicado si no disponen de una cuenta corriente que soporte los caprichos del fabricante. La misma insatisfacción deben sentir los usuarios de los iPod. Desde el año 2002 hasta el 2009, Apple ha comercializado más de 20 modelos de iPod. De los “nano”, que salieron al mercado en 2005, en cuatro años han aparecido 5 generaciones. Del iPod Clasic han salido 7 generaciones desde 2009, una por año.

El deseo de poseer lo último genera toneladas de insatisfacción. Los hedonistas de la tecnología que obtienen placer cada vez que adquieren un nuevo aparato, lo tienen complicado para ser felices. La mayor dificultad para los ‘geeks’, que es el término inglés que se emplea para referirse a las personas fascinadas por la tecnología, es saber con cuántos cacharros bastan.

Miren la camarita que aparece debajo. ¿No les parece preciosa? Es muy útil y aunque se tengan varias cámaras, ésta se puede llevar en el bolsillo. La acaban de poner a la venta. Además, el que la compre podrá prescindir de la cámara de fotos o de la videocámara porque realiza las dos tareas. Como cabe en un bolsillo, siempre se puede llevar encima para registrar imágenes que muchas veces se pierden por no cargar con pesados aparatos. Y cuesta sólo 180 euros. Son todo ventajas. ¿Cómo hemos podido vivir sin la pequeña cámara hasta ahora? Así no se puede ser feliz.


SINATRA EN UN TWETT

agosto 16, 2010


Gay Talese publicó en la revista Esquire en abril de 1966 “Frank Sinatra está resfriado”, un perfil del cantante, considerado como el mejor retrato periodístico, que cambió la forma de escribir de miles de periodistas. El método de Talese pasa por observar y luego escribir por escenas lo que ha visto. Es una simplificación, pero de eso se trata. Se cuenta, y lo cuenta el propio Talese, que nunca se entrevistó con Sinatra para escribir las 15.000 palabras del perfil que empieza así: “Con un vaso de bourbon en una mano y un cigarrillo en la otra, Frank Sinatra estaba de pie en un rincón oscuro de la barra del bar, entre dos atractivas pero ya algo mustias rubias que esperaban sentadas a que él dijera algo”.

En el 70º aniversario de la revista Esquire, en octubre de 2003, los editores decidieron que el artículo sobre Sinatra era “la mejor historia jamás publicada en Esquire”. A Talese le llevó un año escribir un texto que ahora se estudia en las facultades de comunicación y que forma parte de la historia del que se conoce como “nuevo periodismo”.

En Internet a alguien se le ha ocurrido realizar un ejercicio para intentar adivinar cómo serían seis artículos periodísticos clásicos en la era digital. Para escribir los 140 caracteres que caben en un twett sobre la gripe de Sinatra, basta con hacer alguna referencia al moqueo de la nariz, como se puede ver en http://bit.ly/9rkZOX. También, en lugar de reescribir, se puede optar por resumirlo en una frase de 135 caracteres entresacada del artículo: “Sinatra con gripe es Picasso sin pintura, Ferrari sin combustible… El catarro común le roba esa joya que no se puede asegurar, la voz”. Aunque ha sido necesario editarla para que entrara en tan pocos caracteres, resulta un ejercicio interesante para intentar vislumbrar por dónde pueden ir las cosas en la nueva comunicación digital donde el contenido de los textos se debe reducir a un titular no muy largo.

Cuenta el admirado Talese en una entrevista que le hizo Robert S. Boynton que su método para escribir le impide producir mucho. Talese asegura que no le importa emplear un mes para escribir una sola oración. Comienza escribiendo con un lápiz en letras de imprenta en un cuaderno amarillo. Escribe y reescribe hasta que logra una frase. “A veces tardo un par de días en tener cinco o seis oraciones en grandes mayúsculas. Éste es el inicio de una pieza”.

Queda claro que se puede hacer el ejercicio de resumir una pieza de 15.000 palabras en 140 caracteres. Más difícil es que maestros como Gay Talese escriban un twett.

Publicado en Diario del AltoAragón el día 15 de agosto de 2010


EL EFECTO ‘MOGAMBO’

agosto 1, 2010

La otra noche pasaron en la tele ‘Mogambo’, la película que dirigió John Ford en 1953. La historia, ya saben, se desarrolla en África. Un cazador profesional (Clark Gable) se encuentra dividido, como explican en ‘filmaffinity.com’, entre una joven casada de apariencia rubia y gélida (Grace Kelly) y una volcánica morena de turbio pasado (Ava Gardner)”. Aunque en el campamento del Congo, donde se desarrolla la acción, Gable es el único blanco con una talla inferior a la 50, lo cierto es que los guionistas se adelantaron a su tiempo y desarrollaron la trama con la velocidad de los anuncios publicitarios del efecto Axe. Al menos, parece que el galán emplea el conocido desodorante para seducir a toda pastilla tanto a la rubia como a la morena que, como no podía ser de otra forma, caen rendidas en sus brazos unos pocos segundos después de conocerlo.

El otro efecto que percibe el espectador es la velocidad de la filmación. Gable, por ejemplo, se sube al Land Rover en un pispás. Se trata de una aceleración de la imagen que produce un movimiento espídico de los actores, algo así como si se hubieran tomado el contenido de unas cuantas cafeteras y alguna sustancia de las que aceleran el ritmo cardiaco. El resultado es que no paran ni un segundo y se dirigen de un sitio a otro como si les fuera la vida en ello o como cuando se cruza la estación de tren corriendo porque quedan tres minutos para que salga el AVE.

Cincuenta y ocho años después de su estreno, se sigue disfrutando de los 115 minutos de Mobambo. Cosa que dudo de que suceda con los vídeos más vistos en YouTube de ahora mismo. Algunos padecen del efecto ‘temblor de manos’ que se produce cuando se intenta enfocar durante mucho rato con el móvil a un mismo sitio. El temblor se acrecienta cuando la escena que se filma es de las que se consideran robadas. Es decir, cuando el teléfono recoge unas imágenes que pertenecen a la intimidad de otras personas.

Entre los vídeos más vistos esta semana en YouTube se encuentra uno de las vacaciones en San Francisco de Iker Casillas y Sara Carbonero. Está filmado mientras la pareja va de compras. Más de 16.000 personas han visto los casi 4 minutos de vídeo del paseo. Unas imágenes que, a pesar del efecto Mogambo, que suma el conocido ‘Axe’ con el ‘espídico’ a la hora de filmar el vídeo, pueden tener mucho interés para quienes consideran que es una suerte encontrarse con ricos y famosos que abandonan su tribu para intentar pasar desapercibidos. En ese momento los afortunados sacan el móvil.


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